
Cuando la pizza, el gelato y el café se encuentran en Santiago.
En plena pandemia, cuando los aeropuertos estaban cerrados y los viajes de negocios se volvían recuerdos lejanos, Alberto Severin decidió
En plena pandemia, cuando los aeropuertos estaban cerrados y los viajes de negocios se volvían recuerdos lejanos, Alberto Severin decidió darle un giro inesperado a sus días. Hasta entonces, era gerente comercial de una empresa internacional, pero la pausa obligada lo llevó a redescubrir un viejo gusto: amasar, hornear y experimentar con recetas que ya practicaba en su época de estudiante.
Lo que comenzó como un pasatiempo pronto se convirtió en un fenómeno vecinal. En un grupo de WhatsApp de su condominio en Las Condes, las primeras pizzas caseras empezaron a circular tímidamente. Diez por noche se transformaron en decenas, y las cajas apiladas en su casa eran prueba de un entusiasmo que no paraba de crecer. Incluso su esposa, embarazada en ese entonces, se sumó al proceso, encargándose de repartir los pedidos entre vecinos.
De esa experiencia espontánea nació la chispa de un proyecto mayor. Junto a Roberto, socio y fundador de Oggi Gelato, Alberto imaginó un concepto que trascendiera la simple pizza y evocara las tradiciones familiares italianas: el ritual de reunirse un domingo alrededor de una mesa con pizza, helado artesanal y un buen espresso. Así nació Sicily, una marca que reúne bajo un mismo techo ese trío perfecto —Pizza, Gelato e Caffè— y que busca recrear la calidez de los encuentros en Italia, pero desde una esquina en Vitacura.

El sello de Sicily se distingue por su sencillez y cercanía, sin pretensiones de convertirse en la “pizzería napolitana oficial” de Santiago. Su propuesta es contemporánea: masas elaboradas con harinas italianas de primera calidad que dan como resultado pizzas ligeras, crujientes y llenas de sabor. Pero, sobre todo, un espíritu innovador que se refleja en cada cambio de carta. “Somos italianos, pero sin miedo a arriesgarnos”, afirma Severin, convencido de que las combinaciones únicas son las que hacen memorable cada visita.
Entre esas apuestas destacan creaciones como la Bosco, que mezcla pesto, ricotta, prosciutto y una inesperada mermelada de mora casera, o la Carbonara trufada, que reinterpreta la clásica pasta con crema de trufa y auténtica trufa fresca chilena. Atrevimiento y equilibrio, dice Severin, son los ingredientes que convierten a cada bocado en una experiencia distinta.
Al final, la filosofía de Sicily se resume en un principio claro: no escatimar en la calidad de las materias primas. Porque, como asegura Alberto, cuando se compra lo mejor, es difícil equivocarse.
Escrito por Ignacio López C.
SICILY PIZZERÍA MODERNA
Encuéntrala en Alonso de Córdova 4226, Vitacura, Santiago.

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