Daniel Cancino: Medio siglo vistiendo con exclusividad a los chilenos.

Con más de 50 años de experiencia en la sastrería, Daniel Cancino ha vestido a reconocidas figuras de la televisión chilena y construido una trayectoria marcada por la tradición y la elegancia. Hace 12 años decidió independizarse y fundar Cavaliere, su propia sastrería en el centro de Santiago, donde apuesta por la confección a medida y la manufactura nacional.

“Hace 12 años nació Cavaliere y aquí estamos todavía. Lo más importante es que seguimos en el centro de Santiago. La idea es ayudar a reactivar el sector, porque creemos que es una responsabilidad social, empresarial y ética fortalecer nuestro casco histórico”, cuenta Daniel.

Hecho a medida: comodidad y calce

¿Qué diferencia a una prenda confeccionada en una sastrería de una comprada en una tienda de retail? Para Daniel, la clave está en el calce y en la posibilidad de diseñar cada pieza considerando las características de quien la usará.

“En definitiva, es muy distinto el calce, cómo te queda y cómo asienta una prenda hecha a medida, diseñada para tu cuerpo, en comparación con una comprada en el retail. La ropa de tienda se rige por normas y estándares que muchas veces ni siquiera son chilenos o sudamericanos, sino asiáticos, americanos, entre otros. En ese contexto, la diferencia es evidente: una prenda hecha a medida, ya sea un traje, una chaqueta o un pantalón, está confeccionada para amoldarse a tu cuerpo”.

Aunque las prendas de retail se comercializan en tallas estandarizadas, muchas requieren ajustes posteriores, como modificar una manga, hacer una bastilla o corregir el largo de un pantalón. Sin embargo, estos arreglos no siempre permiten conservar las proporciones originales del diseño.

“Cuando se acorta una manga o un pantalón de retail, el diseño puede perder proporción: el codo de la manga o la rodilla del pantalón quedan desfasados, y eso se nota. En la sastrería a medida, en cambio, todo se confecciona pensando en ti”.

 

 

Una nueva forma de entender la elegancia

¿Cómo ha cambiado la demanda por trajes y sastrería en Chile durante los últimos años? Según Daniel, los hombres se han vuelto más conscientes de su imagen y de los elementos que determinan la calidad de una prenda.

Cavaliere está enfocada principalmente en el público masculino, aunque también ha confeccionado prendas para mujeres. Con el tiempo, Daniel ha observado una mayor preocupación por la composición de las telas, la comodidad y el diseño. Hoy, además del precio, los clientes valoran materiales como las lanas finas, el lino y la seda, así como las mezclas que permiten combinar elegancia y funcionalidad.

También han cambiado las preferencias estéticas. A los tradicionales tonos grises y cafés se suman colores y diseños más atrevidos, que permiten expresar la personalidad de cada cliente.

La exclusividad es otro de los sellos de la marca. Gran parte de sus prendas se confecciona en series limitadas, con uno o dos trajes por talla y detalles particulares en las telas, los ojales y los forros. Una propuesta que busca ofrecer alternativas diferentes a las colecciones masivas del retail.

Tradición y artesanía: el sello de Cavaliere

La trayectoria de Daniel está ligada a una tradición familiar que también encuentra inspiración en Fiorentino, tío del fundador, y en el legado de Confecciones Florencia.

Aunque los diseños conservan una marcada influencia italiana, las telas provienen tanto de Chile como del extranjero, mientras que la confección se realiza íntegramente en el país.

La sastrería mantiene una estética clásica y artesanal, con chaquetas de dos botones y terminaciones hechas a mano. Esa tradición también se refleja en su equipo, donde algunas operarias llevan más de cinco décadas trabajando en la fábrica. Su experiencia y compromiso forman parte de la historia del oficio y de la continuidad que distingue a la marca.

El primer traje: una inversión personal

Para cerrar la conversación, le pedimos un consejo para quienes están pensando en encargar una prenda a medida o invertir en su primer traje.

“El consejo es indagar un poco, saber qué quieres y para qué ocasión buscas tu traje. Llegan muchos jóvenes por su primer traje, ya sea para una graduación o un matrimonio. Incluso hacemos combinaciones entre padres e hijos, o entre padrinos y novios.

”Es importante conocer tus gustos y tu biotipo. El chileno ha cambiado: hoy somos más altos y delgados, por lo que un traje estándar muchas veces no calza bien. Probarse, comparar y considerar la opción a medida hace la diferencia.

”Además, hay que desmitificar los precios. Un traje hecho a medida puede costar lo mismo que uno de marca en una tienda. Cavaliere busca democratizar la sastrería, ofreciendo calidad, exclusividad y acceso para todos”.

En Cavaliere, la experiencia se traduce en prendas que combinan tradición, confección nacional y atención al detalle. Una propuesta que busca mantener vigente el oficio de la sastrería y ofrecer a cada cliente una forma personal de entender la elegancia.

Conoce más sobre su trabajo en Instagram: @cavaliere_sastreria.

Por Tannya Millencka

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