
Fernanda Arcos: “Emprender es un 10 % de talento y un 90 % de convicción”.
Mejorar el mercado de la renta corta en Chile, ofrecer un servicio integral y recuperar el valor de la conexión
Mejorar el mercado de la renta corta en Chile, ofrecer un servicio integral y recuperar el valor de la conexión humana en una industria cada vez más digitalizada. Esos fueron algunos de los propósitos que impulsaron a Fernanda Arcos a emprender y fundar Domus Rentals. Su camino ha estado marcado por los desafíos de un mercado en constante evolución, pero también por un proceso de crecimiento personal que la llevó a enfrentar sus propios miedos, salir de su zona de confort y descubrir nuevas capacidades. Hoy, con una mirada puesta en la especialización y la diferenciación, comparte su experiencia y reflexiona sobre lo que significa construir un negocio desde cero.
La idea surgió al identificar una oportunidad en Chile: profesionalizar la gestión de propiedades destinadas a la renta corta, un rubro que, en ese momento, contaba con poco conocimiento especializado. Sin embargo, su motivación iba más allá de las posibilidades de rentabilidad que ofrecía este modelo. Fernanda quería desarrollar una propuesta que respondiera a las necesidades de todos los involucrados, desde los propietarios e inversionistas hasta las inmobiliarias y los huéspedes.
“Quería entregarles a los propietarios todo lo que a mí me habría gustado recibir y, al mismo tiempo, brindar a los turistas una atención cálida y personalizada; una conexión genuina de ser humano a ser humano, lejos de la frialdad de las máquinas”, explica.
Esa convicción fue el punto de partida de Domus Rentals, una empresa concebida para entregar una solución integral en la administración de propiedades y en la experiencia de quienes las habitan temporalmente. La intención era ofrecer un servicio que combinara profesionalismo y eficiencia con una atención cercana, entendiendo que detrás de cada inversión existen expectativas y que detrás de cada estadía hay personas que buscan sentirse cómodas y bien recibidas.
El desarrollo del negocio también le ha exigido enfrentar desafíos que van mucho más allá de la operación diaria. Aunque emprender implica tomar decisiones, gestionar recursos y adaptarse a un mercado cambiante, uno de los aprendizajes más importantes de ella ha estado relacionado con su propio crecimiento personal.
“Nunca he sido una persona muy sociable ni afín a las cámaras, pero en este camino tuve que vencer los miedos que me acompañaban desde niña”, reconoce.
La exposición en redes sociales, las entrevistas en prensa y radio, la participación en eventos y la posibilidad de relacionarse con nuevas personas se convirtieron en experiencias necesarias para impulsar el proyecto. Situaciones que en otro momento podrían haber significado una barrera pasaron a formar parte de su desarrollo como emprendedora. Aprender a comunicar, mostrarse y representar públicamente su trabajo implicó enfrentar inseguridades y asumir desafíos que no siempre resultaban cómodos.
“Más allá de lo operativo, el verdadero reto ha sido un proceso de crecimiento de adentro hacia afuera”, afirma.
Esa experiencia le ha permitido comprender que construir una empresa no solo requiere conocimientos técnicos o una buena idea de negocio. También exige desarrollar confianza, aprender a desenvolverse en escenarios desconocidos y estar dispuesta a cambiar. En ese sentido, el crecimiento de la empresa ha ido acompañado de una transformación personal que ha ampliado su manera de enfrentar los desafíos y de relacionarse con el entorno.

Paralelamente, el mercado de la renta corta en Chile ha experimentado una evolución significativa. La difusión de sus posibilidades de rentabilidad frente al arriendo tradicional ha despertado el interés de nuevos inversionistas y ha contribuido a que la actividad avance hacia modelos de gestión más especializados. En este escenario, administrar una propiedad ya no consiste únicamente en ponerla a disposición de los huéspedes, sino también en comprender qué la hace atractiva, cómo se posiciona y qué experiencia ofrece.
Fernanda observa esta evolución con optimismo y considera que la especialización será fundamental para consolidar el desarrollo de la industria. A medida que aumenta la oferta, la capacidad de distinguirse adquiere un papel cada vez más relevante.
“Hoy siento que avanzamos por un camino muy positivo hacia un trabajo más especializado. En cuanto al futuro, la clave estará en la diferenciación: la tendencia la marcarán aquellos espacios que logren proyectar una personalidad única y atractiva capaz de destacar sobre el resto”, señala.
Esta mirada pone el foco en la identidad de cada propiedad y en la experiencia que puede ofrecer. En un mercado competitivo, los espacios que logren transmitir una propuesta clara y conectar con las expectativas de sus huéspedes tendrán mayores herramientas para destacar. La gestión profesional, la atención a los detalles y la capacidad de adaptarse a las nuevas demandas serán elementos importantes para quienes busquen desarrollar un negocio sostenible en el tiempo.
La experiencia acumulada también ha reforzado su visión sobre lo que significa emprender. Detrás de cada proyecto existen decisiones difíciles, momentos de incertidumbre y situaciones que obligan a replantear el camino. No todo depende de tener una buena idea al comienzo; también importa la disposición para sostenerla, aprender durante el proceso y seguir avanzando cuando los resultados no llegan de inmediato.
Por eso, cuando se le pregunta qué consejo le daría a alguien que quiere convertir una idea en un negocio exitoso, su respuesta es directa y está marcada por su propia experiencia: atreverse, confiar en las capacidades personales y no dejar que el miedo determine las decisiones.
“Le diría que se arme de valor, temple el corazón y confíe en sí misma. Si otros han podido, ¿por qué tú no? ¿Qué te impediría a ti tener éxito y romperla con un proyecto? Nada”, plantea.
Su mensaje no apunta a desconocer las dificultades que implica emprender, sino a recordar que la convicción es una herramienta fundamental para enfrentarlas. La seguridad en el propio proyecto permite dar los primeros pasos, pero también ayuda a perseverar, adaptarse y encontrar soluciones cuando aparecen obstáculos inesperados.
“Al final, emprender es un 10 % de talento y un 90 % de convicción”, concluye.
La frase resume una trayectoria en la que la identificación de una oportunidad de mercado ha ido de la mano con el aprendizaje constante y la superación de barreras personales. Desde la búsqueda de una gestión más profesional para la renta corta hasta la construcción de una propuesta centrada en las personas, su experiencia refleja una manera de entender los negocios donde la eficiencia y la diferenciación conviven con la cercanía y la confianza.
Porque emprender no consiste únicamente en poner en marcha una idea y hacer crecer una empresa. También implica atreverse a ocupar espacios nuevos, reconocer las propias limitaciones y trabajar para superarlas. En ese recorrido, la convicción no elimina las dificultades, pero puede convertirse en el impulso necesario para enfrentarlas y transformar una oportunidad en un proyecto con identidad y proyección.
Conoce más:
Instagram: @domusrentals_
📌 www.domus-rentals.com
📪 fernanda.arcos@domus-rentals.com

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